BIENVENIDOS

Prof. Carlos Alberto Pérez Jaramillo

Cuestinonario para entregar a más tardar el día martes 24 de octubre.

 

1° 2° 3° 4° 5° 6°

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PRIMARIA
Practica la canción:

CALAVERAS DE AZÚCAR
 
Caminito de cempazuchitl
que iluminas todo el panteón
pa´ que lleguen los difuntitos
 y comiencen su vacilón.

¡Ay! ¡ay! cómo me gustas
calaverita de azúcar.
¡Ay! ¡ay! y no me asustas
calaverita de azúcar.

Sentaditos en su petate,
en el suelo no ponen pie.
Y se toman su trago de agua
porque vienen muertos de sed.

¡Ay! ¡ay! cómo me gustas
calaverita de azúcar.
¡Ay! ¡ay! y no me asustas
calaverita de azúcar.

Su molito con guajolote,
sus tortillas en el comal.
Sus tamales con epazote
y su puñadito de sal.

¡Ay! ¡ay! cómo me gustas
calaverita de azúcar.
¡Ay! ¡ay! y no me asustas
calaverita de azúcar.

Cancion de inglés para 1°, 2° y 3°

In the dark

 

Are the coming for me in the dark?

 It's shadowy in the dark

 I can hear it breathing....

 In the dark

What's under the bed In the dark

Skeleton head In the dark

Monsters peeking

That's when I sing

I'm not afraid

Not afraid of the dark

I've got my own light

To chase the night away

I'm not afraid of the things I can't see

I'm not afraid

(I'm not afraid)

In the dark

Is that a ghost in the dark?

What scares me most in the dark

Is the closet creaking

The creepers creeping

But I'm not screaming!

 I'm not afraid Not afraid of the dark

I've got my own light

To chase the night away

I'm not afraid of the things I can't see

I'm not afraid Of the dark

 

 

 

 

¿QUE PASA CUANDO

TOCAMOS UN INSTRUMENTO?

DA CLICK

 

 

12 RAZONES PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN MÚSICA

 

 1.  Desarrollo de la psicomotricidad

Para tocar un instrumento lo primero es conseguir que suene ya sea soplando, frotando un arco, pulsando una tecla o rasgando una cuerda. Una vez conseguido esto, el siguiente paso es dar “forma” al sonido y tocar notas concretas accionando los mecanismos necesarios. Todo ello mientras se lee la partitura. Un ejercicio de psicomotricidad de lo más completo.

 

2.  Competencias en idiomas

Esa partitura de la que acabamos de hablar contiene instrucciones precisas sobre el ritmo, la altura, la duración, la velocidad, el carácter y la técnica precisa para tocar las notas; expresadas solamente con líneas, puntos, y algún que otro símbolo. Es como aprender a leer otro alfabeto, de la misma manera que si aprendemos ruso, griego o mandarín. Pero vamos más allá: la música tiene frases,

sintagmas (semi-frases) y palabras (motivos) que dan sentido al discurso musical,

un auténtico sistema sintáctico que da coherencia a la música. Mientras aprenden

música mejorarán su aprendizaje en conceptos propios de las lenguas y las

competencias necesarias para aprehenderlas.

 

3.  Pensamiento lógico

Especialmente en los primeros cursos -en los que se asimilan e interiorizan los

conceptos básicos de la música-, las matemáticas y la lógica son fundamentales

para comprender e interpretar el ritmo. Por eso, estudiar música desarrolla

el razonamiento lógico-matemático y estructura los mapas mentales.

 

4.  Pensamiento múltiple

Además de la psicomotricidad que mencionábamos

para tocar el instrumento, hay que tener en cuenta

que las notas deben sonar con la duración, afinación,

intensidad,ritmo e intención que se nos

pide en la partitura. O que nos pide el

director. O nuestro compañero de atril.

O todos a la vez.

 

5.  Sensibilidad artística

Por encima de cualquier requerimiento técnico la música es un arte.

Siendo así, tocar un instrumento desarrolla la creatividad a través de

 la experimentación, canaliza la exteriorización de los sentimientos y fomenta

el desarrollo del criterio artístico.

 

6.  Capacidad de auto-escucha y reflexión

Es evidente que para dominar un instrumento hay que escuchar lo que se está tocando, analizarlo y corregir lo que sea necesario. Con el tiempo, el hábito de escucharse a uno mismo va más allá del instrumento y con ello el análisis y la reflexión de lo que nos decimos a nosotros mismos.

 

7.  Empatía y habilidades sociales

Además de escucharse a sí mismo, para poder tocar en grupo es imprescindible

escuchar a los demás, por lo que se desarrolla la empatía.

Si el grupo es grande, como una banda o una orquesta,

también se desarrollan las habilidades sociales necesarias

para relacionarse con los demás miembros.

 

8.  Educación en valores

Tocar con solvencia un instrumento no es fácil ni rápido. Requiere trabajo constante,

esfuerzo y perseverancia; unos valores que la inmediatez de nuestro acelerado

mundo parecen haber olvidado. Al mismo tiempo, tocando en público

deberán superar sus miedos.

 

9.  Autoestima

Los pequeños avances que día a día experimentará serán una fuente de

satisfacción que gratificarán todo el esfuerzo invertido.

A medio plazo el control sobre el instrumento será mayor,

con lo que también crecerá la motivación y el perfeccionismo;

al cabo de los años podrá mirar atrás y ver que ha merecido la pena

y todo ha sido posible gracias a sí mismo.

 

10.             Serán más responsables y cuidadosos

A excepción de los instrumentos

más grandes (piano, órgano, clave, arpa,

percusión, contrabajo…),

cada estudiante utiliza su propio instrumento,

tanto en el estudio personal como en clase.

Los instrumentos musicales son delicados

y por tanto requieren cierto cuidado

en su manipulación y mantenimiento;

en otras palabras: un instrumento necesita que seamos responsables

y cuidadosos con él.

 

11.             La casa será más alegre

Vale, un estudiante repitiendo hasta la saciedad la misma pieza (que encima suena desafinada)

puede llegar a cansar, pero hay que reconocer que siempre da alegría a la casa

(o al bloque de pisos, o a la calle entera…).

 

12.             Queda muy bien en las celebraciones familiares

La escena de los más pequeños amenizando la velada con sus instrumentos es un clásico.

Ellos contentos de demostrar lo que son capaces de hacer

y los mayores babeando de verlo. Entrañable.

 

 

 

En definitiva, estudiar música es un ejercicio de los más completo,

que ayuda a los más pequeños a desarrollar sus capacidades intelectuales,

sociales y personales mientras se divierten. ¿Qué más se puede pedir?